miércoles, 26 de noviembre de 2008

La memoria y la narración.

Paúl Ricoeur realizo estudios sobre la memoria y la narración. La memoria es aquella que conforma el conocimiento de una sociedad, esta combate contra el olvido para de esta manera preservar el conocimiento adquirido. Para Ricoeur la memoria es una herramienta muy útil para ingresar al pasado, ya que la parte de esta que no se olvida, es el pasado mismo. En un nivel material la memoria se podría dividir en tres tipos: la exterior, que es la que se presenta en la escritura y que funciona como apuntador hacia algún otro concepto; la segunda es la interior, es decir, el conocimiento o imágenes que el individuo posee dentro de su ser, es decir los recuerdos; y la cortical, que hace referencia puramente a la biología.

Ricoeur realiza otra división de la memoria, la artificial y la natural: la natural, es la interna, es la que se basa en lo vivido, en las experiencias, esta memoria es la que se acerca más a la realidad, por que solo es un recuerdo del pasado, y no ha sido expresada por ningún medio, esta es la mas susceptible al olvido; la artificial, por su parte, es la expresada, es decir, la que ya no solo esta dentro del individuo, sino que es compartida. Pero a diferencia de la anterior, esta requiere de un soporte material para existir, esta es la que busca directamente combatir al olvido, pero al mismo tiempo lo utiliza, creando una realidad incompleta, como por ejemplo: cuando vamos a una fiesta e ingerimos mucho alcohol, pude ser que al día siguiente no nos acordemos de ella, sin embargo, a través de un soporte material, como una foto o un video, podemos recrear este momento, pero finalmente seria artificial y no real.

Para Ricoeur una historia solo se puede construir utilizando la narración, la cual podemos entender como una memoria artificial, ya que reconstruye algún suceso de una forma diferente. En cuanto a su concepto de realidad, para Ricoeur, ésta se encuentra dentro de los individuos, en su memoria, y al volverla externa se convierte en conocimiento, común a la sociedad, pero al mismo tiempo con una pérdida que es el olvido.

domingo, 23 de noviembre de 2008

La imaginacion de White

Hola a todos!
Me ha sido dificil mantenerme al dia con el blog porque como que a final de semestre a todos se nos acaban las buenas ideas.
Fue un alivio (y un honor) recibir a Hayden White la semana pasada en nuestra universidad. Digo alivio, no solo porque muchos pudieron faltar a sus ultimas clases, sino tambien por las palabras que pudo compartir con nosotros el profesor.
Algo que a mi me ha interesado mucho - y que hemos comentado hasta el cansancio en nuestra clase- es la busqueda de filosofos e historiadores por responder por la funcion de la historia. Para Hayden White esta tambien ha sido una pregunta clave dentro de su filosofia. Para esto, nos hablo de lo que el llama "el pasado practico" -practical past - que se diferencia del "pasado historico" - historical past. El al parecer, critica a los historiadores por separar al pasado del presente y del futuro, dicho de otra forma, como si nosotros hubiereamos nacido en una conversacion, y que esta conversacion no tuviera nada que ver con nosotros. Se utilizo el pasado como algo practico.
Historiadores tuvieron la autoridad metodologica para construir un pasado que le diera peso al pasado practico, y en que debia ser recordado y que no.
Tambien durante la conferencia dijo algo muy importante y que a muchos nos serviria entender de una buena vez. Esto es que antes que nada -antes de queres cambiar las reglas establecidas - tenemos que seguir al pie de la letra lo que se nos pide en nuetsras distintas instituciones, o "academias". Pues son estas las que nos van a evaluar y acreditar como historiadores, y una vez que esto suceda, entonces si podremos hacer lo que queramos (asi mismo lo dijo)
La carrera de historia, aunque no lo creamos, da para muchisimo. Lo que nunca hay que perder es - como el mismo Hayden White dijo- la imaginacion

P.D. perdon por no acentuar ninguna palabra, pero es que no hallo el acento en esta computadora

jueves, 20 de noviembre de 2008

Foucault y las ciencias humanas en el límite de la representación.

Entendiendo representación como la presencia de algo en una ausencia, podemos comenzar a explicar lo que Foucault intentó expresar cuando habló del límite de la representación.

El “hombre”, [1] en lo que Foucault llama Reina de la Semejanza produce primeramente un conocimiento analógico en el que el lenguaje ocupa un papel fundamental, ya que, este es un espejo de la realidad a la que se refiere, en cambio, en la época clásica del autor, se habla del mundo como una representación, el conocimiento analítico emerge cuando el ente conforma el objeto y sujeto de estudio en la episteme, en dicha representación el lenguaje nos lleva al ser de las cosas.

Con el paso del tiempo El “hombre” aprehende una conciencia histórica, la cual lo lleva a saberse un ser finito; con la conciencia de la finitud se provoca la introspección del individuo en su intimidad, llegando así a la conclusión de que ninguna representación es exacta, nada podemos conocer escrupulosamente pues nos limitamos al conocimiento del lenguaje, signos que no pueden expresar lo imperceptible.
[…]Era esta misma finitud la que le impedía conocer en forma absoluta los mecanismos de su cuerpo, los medios de satisfacer sus necesidades, el método para pensar sin el peligroso auxilio de un lenguaje[…] [2]

Foucault propone que si el hombre se sabe un ser finito puede entonces pensar lo impensable, abriéndose así un espacio a las ciencias de lo otro, de lo invisible aquellas que el llama heterologías: Historia, etnología y psicoanálisis.

Al parecer el hombre no fue sujeto de estudio ni objeto de un saber, hasta la aparición de las ciencias humanas. El conocimiento humano se transforma, pues éste se creía inagotable, sin embargo, de pronto aprecia su condición restringida y la búsqueda de lo impalpable lo transporta a emprender un estudio propio.

Con la aparición de las ciencias humanas cuando el límite de la representación se produce, y se confina el lenguaje, el hombre advierte que puede intentar conocerse, pero la muerte lo superará por siempre.
“El “humanismo” del Renacimiento, el “racionalismo” de los clásicos han podido dar muy bien un lugar de privilegio a los humanos en el orden del mundo, pero no han podido pensar al hombre.” [3]

El lenguaje entonces es sólo exterioridad, no nos pertenece, pues es arbitrario pues no va unido al ser de las cosas ni mucho menos a su representación, y ahí donde el lenguaje es contingente es en donde Foucault inserta las heterologías y así nos abre la posibilidad de repensar nuestro lenguaje y por tanto nuestro conocimiento.

Con respecto a la muerte del hombre Según el autor Michel Foucault el hombre es una invención reciente, creada en el siglo XIX por las ciencias humanas que lo han convertido en su objeto de estudio.

“En todo caso, una cosa es cierta: que el hombre no es el problema más antiguo ni el más constante que se haya planteado el saber humano.” [4] No es que el hombre no haya existido anteriormente sino que nunca se había puesto como objeto de estudio y sin estas ciencias que ha creado para estudiar a lo otro lo invisible y a si mismo “ …podría apostarse que el hombre se borraría, como en los límites del mar un rostro de arena.[5]

Por lo tanto el hombre es un ser limitado que por su pobre manera de comunicarse y conocer el mundo no es capaz de aprehender muchas cosas que lo rodean, pues se sabe un ser agotable, adquiere esa conciencia histórica que le permite conocer sus propias fronteras y límites.

La invención del hombre permite que la historia se establezca como conocimiento a partir de que el hombre aparece, aunque Foucault por una parte mató al hombre antiguo y moderno nunca mencionó que no existiera un ser que había poblado la tierra y que construyó hechos históricos que hoy en día se estudian como parte de un pasado que administran un conocimiento construido para una sociedad.





[1] “hombre” ya que Foucault dice que el hombre es una invención reciente.
[2] Michel Foucault, Las palabras y las cosas 1968
[3] Michel Foucault, Las palabras y las cosas 1968
[4] Las palabras y las cosas, Michel Foucault pag 375.
[5] Ibidem.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Los procesos de conservación de archivos.

Hola a todos leí un capítulo del libro Los Archivos Públicos: su organización y conservación, y me pareció muy interesante presentarles como es que se conservan los documentos en los archivos, espero les parezca interesante.

La conservación de un documento se fundamenta principalmente en el principio de que todo documento posee una naturaleza física que porta un mensaje o contenido, por tanto la conservación del documento va enfocada a su materialidad y a la difusión del mismo.

la cosnervacion de documentos contempla tres fases:
1. La preservacion
2. la conservación
3. La restauración

En el ambito de la preservacion se debe de tomar en cuenta el control de todos los elementos que rodean a dicho documento, y en esto se lleva a cabo un control del Medio Ambiente muy especifico.

Para poder preservar documentos es necesario tener un control total de el lugar, entendiendo por control planear su construccion para orientarlo a la posicion de la luz natural correcta y pra evitar que hayan fuentes de contaminación.

Por otra parte se debe de cuidar los materiales con los que se realiza la edificación, asi como las instalaciones de agua y de luz para que sea imposible que el material se dañe por cualquiera de los dos anteriores; otro punto importantísimo es el local en este se incluye la temperatura en donde se encuentra el acervo, la iluminación, el mobiiario, las estanteríuas asi como la funcionalidad de las mismas.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Sobre la utilidad y el perjuicio de la historia para la vida

Nietzsche, en su tratado Sobre la utilidad y el perjuicio de la historia para la vida plantea la relación de la historia con la existencia humana y retoma allí el papel que le cabe a la historia de los historiadores en la sociedad. Sostiene que la vida necesita a la historia, pero no como la necesitaría un tropel de puros pensadores, con fiebre histórica devorante, sino para entretejer la vida con hilos de sentido.
Se puede pensar que el recorrido del saber escolar anecdótico al saber escolar conceptual y procedimental hizo perder el drama de la vida en las aulas, la posibilidad de reflexionar y conmover, la ocasión de resolver alguna inquietud y de decir a algo a los niños y jóvenes acerca de quiénes son, la oportunidad de educar la sensibilidad y el pensamiento al mismo tiempo. Se puede pensar también que atender a esto podría representar un camino para otorgarle mayor relevancia a la historia enseñada.

Auschwitz y el arte (Ana Rocío)

Hola! En esta vez me gustaría platicarles sobre una lectura que se llama Estética del horror. Negatividad y representación después de Auschwitz de José Antonio Zamora.
La Segunda Guerra Mundial se caracterizó por ser la primera vez en que la matanza de seres humanos se hizo a modo de empresa. Constituía una organización y administración jamás antes vista. Era la primera vez en que el mundo veía del asesinato una institucionalización. Auschwitz fue el principal campo de concentración, cámaras de gases dieron muerte a miles de personas.
Artísticamente la representación del dolor nos sitúa en una doble moral. Por una parte es depositar en la obra todos aquellos sentimientos que cotidianamente no se pueden entender, pero por otro lado, al espectador le causa un sentimiento de dolor por el sufrimiento ajeno, al mismo tiempo que vive una sensación de placer al saber que no fue él quién estuvo en contacto directo con el horror.
En tiempos de la pos-guerra, se mantuvo la prohibición de la representación de los horrores vividos. Los hombres reaccionaron de modo distinto llevados por "el imperativo moral de no permitir el olvido del sufrimiento real y la transfiguración del horror por el principio estético de estilización termina arrancando un sentimiento a aquello que se resiste a toda afirmación del mismo."1 En el arte contemporáneo qse intenta romper con la referencia de lo real del objeto, así como sus dificultades. Esto quiere decir que el autor intenta hacer más tangible su obra. 
Sin embargo, la lectura plantea los casos de autores que vivieron en el holocausto y que fueron víctimas de horrores sufridos, cuyas experiencias jamás podrán llegar a la comprensión del otro. Porqué en el momento que catalogamos a un autor como "vícitma del holocausto" estámos haciendo una distinción entre él (el otro) y nosotros. "¿Es la identificación con las víctimas la actitud correcta o más bien conduce a una satisfacción del interlocutor por medio de la proyección de sí mismo?"2 Kant mencionaba que "la singularidad de lo sublime está en la confrontación perceptiva con datos o acontecimientos que, en su totalidad abrumadora, no pueden ser contemplados como un todo con sentido."3 Es la sublimidad de una obra su propia incomprensibilidad, lo único que nos queda como espectadores es tratar de acercarnos a la obra pero jamás lograremos comprenderla.
Los cineastas intentan representar lo irrepresentable, las vivencias de las víctimas. Es el cine aquél que más se acerca a representarlo, por que consta de elementos externos que le ayudan a escenificar por medio de juegos de color, música de fondo y fotografía. Sin embargo ellos plantean que cuando el individuo que ha vivido en un campo de concentración "vuelve a la normalidad" es cuando por fin alcanza la paz. Yo pienso que es totalmente lo contrario, es cuando vuelve a la normalidad que viene la crisis existencial, surgen preguntas sobre la vida, el constante recuerdo de un horror y la misma sociedad que no permite que se olvide, pues muy seguido intentamos representarlo en el arte. Es un arma de doble filo, ¿recordarlo o no?


Bibliografía.
Zamora, José Antonio. "Estética del horror. Negatividad y representación después de Auschwitz" en Reyes Mate (ed.) La filosofía después del holocausto, Río Piedra, 277-300 pp. 

1.- José Antonio Zamora, "Estética del horror. Negatividad y representación después de Auschwitz" en Reyes Mate (ed.) La filosofía después del holocausto, Río Piedra, p. 282. 
2.- Ibidem, p. 293. 
3.- Ibidem, p. 285. 

Ana Rocío Hernández Santes

martes, 11 de noviembre de 2008

La realidad de Barthes

Barthes fue un estructuralista francés, contemporáneo de Michel de Certeau; el estructuralismo propone que todo está dentro de ciertos límites, los cuales nunca cambian, lo que lo hace es lo que está en el interior de dichos límites. Dentro de esta misma línea de pensamiento, para Barthes en un texto no importa el autor, sino lo está dentro de la estructura, es decir lo que se encuentra en el interior de los límites que fueron plantados por el autor cuando éste termina el texto.

También aborda el problema de la ciencia y de la literatura y por qué es que existe una separación entre estas. De su análisis concluye que una ciencia se identifica como tal en la medida que tiene una función social que se relacione directamente con la realidad, es por esto que la literatura no es considerada como una ciencia.
Sin embargo, contrario a lo anterior, Barthes dice que la literatura puede llegar a ser considerada como ciencia, pues comparte la relación que guardan las ciencias con la realidad; debido a que, contrario a lo que se había considerado anteriormente (que el discurso científico describe directamente lo que es la realidad), Barthes asume que la realidad es una construcción y por tanto la relación que existe entre el discurso literario y la realidad es igual a la que guarda el discurso científico con la realidad.

Finalmente, dado que la realidad se construye, el efecto de la realidad se encuentra en las instituciones y no en el texto o discurso en sí. Lo que se tiene por verdad está determinado por lo que la sociedad espera, en este caso el paradigma de descripción de la realidad es sustituido por el de verosimilitud.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Octavio Augusto, el arquitecto del Imperio Romano.


[…]Cuando entraron sus amigos les dijo: “¿os parece que he representado bien esta farsa de la vida? Y añadió en griego la cláusula con que terminan las comedias: si estáis contentos, / batid palmas y aplaudid al autor. […].
Suetonio

Se cree que Suetonio Cayo nació en el año 70 d.C., durante el gobierno de Vespasiano y murió entre el 130 y 140 d.C., este hombre fue uno de los grandes historiadores romanos.

Suetonio en su libro “Los doce Césares” hace una biografía del primer Imperator Octavio Augusto en la que comienza con el genos (antepasados) del personaje, dando después una semblanza de su infancia y juventud, seguida de datos que realzan su personalidad, forma de vida y carácter, para finalizar con su muerte.

Suetonio trabó amistad con Plinio el joven, quien lo recomendó al emperador Trajano, siendo así que comenzó a trabajar en la burocracia Imperial durante el gobierno de Adriano, trabajó en la dirección de los archivos imperiales lo que le permitió habituarse con fuentes de primera mano para la escritura de esta obra.

Este ejemplar, da un bosquejo de lo importante que era para los romanos Octavio Augusto, pues parece ser que para la época en que Suetonio escribe, la Idea de Imperio como forma de gobierno es reconocida por el pueblo Romano; y Octavio era enaltecido como Dios, “El titulo de padre de la patria se le confirió por consentimiento unánime e inesperado; en primer lugar por el pueblo, que a este efecto le mandó una diputación a Antium y que, a pesar de su negativa se lo dió por segunda vez en Roma…”[1] pues era quien había traído la paz a Roma.

La situación política de Roma en el espacio de Suetonio era similar a la que él describe en la biografía de Octavio Augusto, durante el Imperio había nacido un orgullo nacionalista, ese amor por la cultura y la política Romana que Suetonio aclama, detallando las guerras y el proceder político del emperador.

La arquitectura conmemorativa del tiempo de Trajano nos da una noción del poderío de la Roma Imperial, que en cada monumento y edificio inmortalizaba sus grandes victorias.

En el contexto social de Suetonio se encuentra la esclavitud en demasía lo que provocaba en cierto aspecto la decadencia de la familia, y en sí de la sociedad Romana, esto es enfatizado en la biografía de Octavio, la prueba está en que Suetonio habla del destierro de su hija y su nieta por estar manchadas de infamias […] pero la desgracia destruyó la confianza y alegría que Inspiraban una familia numerosa y educada con esmero. Viose obligado a desterrar a las dos Julias su hija y su nieta […][2] el adulterio fue penado por Augusto; […] Augusto, cien años atrás, había intentado castigar con rigor los amores adúlteros […] [3] sin embargo durante los dos primeros siglos de nuestra era, a pesar de las leyes Augustianas se produce una epidemia de separaciones debido al adulterio.

Cabe mencionar que Suetonio no enaltece ni condena al Imperio, simplemente plantea la idea de una forma de gobierno ya bien aceptada por los hombres .A lo largo de la biografía Suetonio relata varios chismes a los que tuvo acceso pero nunca da una crítica hacia o para el imperio.

Al ser Suetonio el último de los escritores de la edad de Plata Romana se advierte su influencia en poetas griegos y latinos, intentando utilizar en sus historias la gramática y la retórica correspondientes, pero huyendo de los temas de juicio como los que utiliza Tácito o propaganda para el Imperio como los que emplea Virgilio en la Eneida. “Este es aquél de quien una y otra vez habéis oído la promesa de la profecía César Augusto, hijo de un Dios. Él fundará otra vez una Edad de Oro en la tierra.”[4]

En conclusión se puede decir que Suetonio siguió formas canónicas de escritura, pero reformó la literatura latina pues encadena datos de la vida privada de los césares junto con sus políticas y maneras de gobernar, dando así la perfecta combinación para una escritura histórica sublime.

[1] Suetonio, La Vida de los doce Césares. P.91 México : SEP/Cultura, 1985
[2] Suetonio, La Vida de los doce Césares. P.93 México : SEP/Cultura, 1985
[3] Jerome Carcopino, La vida cotidiana en Roma, en el Apogeo del Imperio. P 130 España, 1989.
[4] Virgilio, La Eneida

La práctica religiosa de los Persas.

La práctica religiosa de los persas al principio de los tiempos era politeísta a la llegada del profeta Zoroastro quien tuvo revelaciones de Ahura- Mazda (el dios creador) fue cuando aparece el mazdeísmo, la religión persa que consiste en un monoteísmo dual, en el cual aparecen dos fuerzas el bien representado por Ahura Mazda y el mal representado por Ahriman.

Esta religión es una de las primeras que plantea la existencia de un soberano del universo que gobierna el bien y el mal, explicando todo lo que sucede a través de la lucha entre ambos; planteando la felicidad como las victorias del bien y la tristeza como los fracasos del mismo.

Zoroastro el profeta de Ahura Mazda que tenía grandes conocimientos médicos comenzó a crear leyes de higiene que fueron muy importantes para la población, además prohíbe los sacrificios de animales pero conserva el culto al fuego.

Las virtudes de Ahura Mazda eran la verdad, el buen sentido, la sabiduría, el dominio, la salud y la larga vida; estas luchaban en contra del engaño y el cólera de Ahriman.

La práctica del mazdeísmo se realizaba por sacerdotes y magos y todo viene escrito en el Zend Avesta (palabra viviente).

El pensamiento religioso persa llevo a esta civilización a ser el Imperio que fue y desde el gobierno de Darío I esta fue la religión oficial practicada en Persia.

Realidades

Esta semana me gustaría hablar sobre la realidad, y las formas que existen para entenderla, hay una multiplicidad de propuestas, pero me gustaría enfocarme sobre las tres que me parecen las más importantes:

1.- Realismo natural o ingenuo: esta forma de concebir la realidad es las menos utilizada por lo autores contemporáneos, sin embargo, es la que por mas tiempo se utilizo en el discurso histórico. Esta forma de realidad se basa en la idea de que la realidad siempre esta presente, sin importar lo que suceda a su alrededor, es decir, que no es necesario el observador o cualquier otro agente externo para que exista. Por lo tanto, no tiene sentido cuestionarse sobre la existencia de esta realidad, sino que se asume que al ya estar ahí, no se tiene uno que preocupar por ella.
Ejemplos de esta forma de aproximarse a la realidad son todos los historiadores antiguos, desde la Grecia arcaica hasta hace unos cuantos siglos: Herodoto, uno de los historiadores más antiguos es un ejemplo claro, ya que a lo largo de todo su discurso, asume que la realidad ya esta ahí, por lo que se deja de preocupar por ella, y se enfoca en describirla (ver y oír); San Agustín, es aun mas radical, puesto que a través de su creencia en la cual la creación del mundo era una obra divina, la realidad ya estaba presente en todo lo creado por Dios, llegando al punto en el que ya sabia cual era el final de la historia.

2.-Realismo Crítico: esta forma de concebir la realidad toma muchos elementos de la anterior, sobre todo dar por hecho que existe algo, es decir, su esencia, sobre la cual el mismo observador puede cuestionarse sobre las formas que puede llegar a adoptar pero no sobre su existencia.

3.-Constructivista: esta concepción de la realidad es la que rompe con el esquema de la realidad natural. Propone, al contrario que las dos anteriores, que la realidad es creada, es decir, que solo existe en tanto que hay un observador que interactué con ella, por medio de la observación. Ya concretamente en el campo histórico, que es el que no interesa, el constructivismo es aplicable al pasado, puesto que el pasado no existe, es decir, que no podemos acceder a el y conocerlo, lo único que podemos hacer, es construirlo a través de la escritura; sin embargo, ya que cada individuo construye la realidad con su escritura, no es posible tener la certeza de llegar a una verdad y esta incertidumbre es parte fundamental del discurso constructivista. A partir de mediados del siglo XX, con el giro lingüístico, el constructivismo fue adoptado por una gran numero de teóricos, esto no quiere decir que antes no haya sido utilizado, pero a partir de este momento se hace mas aceptable

lunes, 3 de noviembre de 2008

Camino al infierno....

¡Hola compañeros! Esta semana les dejo un pequeño resumen de un artículo que leí en una revista llamada Relatos e historias de México escrito por nuestra directora del departamento Perla Chinchilla.
El nombre del artículo es Camino al infierno, y trata la importancia que ha tenido la existencia del infierno en el imaginario colectivo de la cultura occidental.

Durante el siglo XVI la cultura europea cristiana enfrentó la Reforma Protestante, que fragmentó a la Iglesia dejándola sin posibilidad de regresar a su unidad original y dividiéndola definitivamente en dos; la católica y la protestante. Dicho cambio propició que la jerarquía católica se viera en la necesidad de llevar a cabo ciertos ajustes, reuniéndose así en el Concilio de Trento donde plantean una campaña de catequización y moralización para ganarle la batalla al protestantismo. Uno de los métodos principales era la predicación llevada a cabo con sumo cuidado, vigilando de cerca la preparación de los sacerdotes que se encargarían de dar los sermones.

Las narraciones del Infierno comienza a aparecer desde la Edad Media sin embargo los jesuitas en el siglo XIV perfeccionan las técnicas de los que ellos llamaban “el arte del bien decir”, la retórica, dando como resultado pinturas que tenían el objetivo de despertar la imaginación de quienes las veían y provocar temor por los castigos que sufriría quién no obedeciera, también recurren a representaciones teatrales que ayudaban a amplificar los efectos emocionales. Al mismo tiempo existen tratados de ese momento en los que se explican los tonos de voz que debían utilizar al predicar para causar un mayor efecto en los oyentes, se llevaban a cabo espectáculos aterradores que generaban en la audiencia un enorme miedo a ser condenados.

Durante el mismo siglo, la sociedad cristiana inicia un proceso de individualización, en el cual cada persona comienza a responsabilizarse más de sus actos. La conciencia está acompañada de culpabilización y temor al castigo, apoyadas por las descripciones del Infierno y del Diablo.

En conclusión la Iglesia lleva a cabo una campaña de moralización sobre las conductas pecaminosas, que de acuerdo a las autoridades del momento, habían provocado la fractura de la Iglesia y la aparición de Lutero. Los sermones evidenciaban las consecuencias de escoger el camino del vicio sobre el de la virtud, esto no se trataba únicamente de una estrategia sino que los mismos predicadores estaban convencidos de la existencia del Demonio y del Infierno. El arte del momento refleja un cambio notable del humanismo renacentista a un enorme panteísmo y a la constante presencia de la muerte en las obras.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Algo de Paul Ricoeur....

Esta semana les comparto algo que leí en Tiempo y narración de Paul Ricoeur: Dentro del capítulo, el autor hace una crítica de algunos postulados de Danto y expone las propuestas de Gallie y Mink.

Danto sostiene que toda frase narrativa está vinculada al pasado y al presente, así que estará directamente afectada por la situación y época en que se encuentra su narrador. La única manera de estar seguros de la historia narrada sería si pudiéramos con un narrador estrella que estuviera en el lugar de los hechos, de lo contrario ésta historia se verá afectada al pasar el tiempo dando como resultado una narración. Ricoeur acepta y de alguna manera apoya el trabajo de Danto respecto a la narración, pero desde su punto de vista le hace falta profundizar en los acontecimientos que sirven como unión para poder entender un proceso.

Gallie por su parte presenta las diferencias entre proseguir una historia y narrarla “Cualquiera que sea el contenido de la comprensión o de la explicación de una obra histórica, debe ser evaluada con relación a la narración de la que procede y a cuyo desarrollo contribuye”[1]

Por otro lado Mink nos ayuda a ahondar en la concepción narrativista que ha sido abordada por otros autores, pero que es él quién la ha analizada de manera más profunda “ … pasa revista a las principales discordancias ya señaladas por otros, entre las exigencias altamente prescriptivas del modelo y la comprensión efectiva puesta en práctixa por la historiografía corriente; muestra que solo puede explicar éstas discordancias si se establece correctamente la autonomía de la comprensión histórica” [2] Uno de sus aportes, el acto configurante, pone los elementos en un complejo único de relaciones y que busca encontrar el origen o la causa de lo que estamos estudiando. Por otro lado establece que una comprensión aspira a aprehender el mundo como una totalidad.

[1] Ricoeur, Paul. Tiempo y narración, Siglo XXI, 1995, pp.251
[2] Ibid, pp. 260

a vueltas con la teodicea

Juan Antonio Estrada es autor de Razones y sinrazones de la creencia religiosa. Dentro de su obra está el capítulo "A vueltas con la teodicea", es decir de la "relación entre Dios y el mal"1. Plantea una muerte de Dios que se ha ido desintegrando poco a poco. Sin embargo el autor jamás menciona elementos o demás autores que confirmen la muerte de Dios, aunque es sabido que fue Nietzsche quién propuso esto. Sin embargo la falta de notas al pie de página debilitan su postulado.
Plantea también, la muerte de la metafísica causada por la misma sociedad que ha ido perdiendo sus ideologías ed universalidad. "La desaparición de estas referencias globales (...) hace que el problema del mal sea cada vez más acuciante e irresoluble."2 Con la muerte de Dios se vuelve cada vez más inadmisible la opción de cupar al creador por los males que acongojan al mundo, es ahora el propio ser humano quien es el responsable de su vida y por ende, de los males que surgen.
En la tradición cristiana se le adjudica el papel de creador de la palabra a Dios, por lo tanto la historia y las vivencias se vuelven una hermenéutica divina. Toda relación entre divinidad y ser humano recae sobre interpretaciones, nunca sobre una comunicación directa.
En la filosofía de Heidegger, la contemplación de ideas divinas es el origen de toda sabiduría, por lo que el autor hace entrar en un conflicto al lector. Primero había dicho que con la muerte de la divinidad surgen nuevas teorías que ponen al hombre como responsable de los acontecimientos y, después, nos habla de Heidegger quien adjudica la sabiduría a la contemplación divina.
Un poco más adelante, Juan Antonio Estrada comenta que la pretensión de la cultura y filosofía occidental "ha sido siempre la de alcanzar la razón pura, es decir, una razón imparcial, neutra y objetiva viendo lo no racional (lo otro que la razón) como mera irracionalidad."3 No se me hace lógico que en primera instancia utilicie la hermenéutica, que afirma la existencia de tantas interpretaciones como lectores de un documento, por lo tanto una corriente que niega la objetividad, y después haga alusión a una meta occidental de alcanzar la famosa objetividad. Habiendo tantas nuevas teorías que niegan la existencia de la objetividad, Estrada sigue en una postura que me remite al siglo XIX. 
Hace un breve recuento de distintas teorías que han surgido y su posición ante la fe. SIn embargo no adopta ninguna de ellas, solo las explica transitoriamente. Conforme avanza su obra comienza a rechazar la justificación del mal. También narra algunos intentos teolóficos por comatibilizar el mal con una figura de Dios bueno. 

1. Juan Antonio Estrada, "A vueltas con la teodicea", en  Razones y sin razones de la creencia religiosa, Madrid, Trotta, 2001, p. 103
2. Idem
3. Ibidem, p. 108

Estrada, Juan Antonio. "A vueltas con la teodicea", en Razones y sin razones de la creencia religiosa, Madrid, Trotta, 2001, p. 103-138.

Ana Rocío Hernández Santes

El retorno del pasado.

Esta semana, en base de las entredas que han realizado mis compañeros sobre michel DeCerteau, me gustaria presentar un analisis que realicé en los primeros semestres de la carrera, aunque solo lo tome como base para escribir esta entrada.

Ya que la historia es algo que ya sucedio, es una perdida, esta ausente, es algo que no podremos recuperar exactamente como fue, por eso le podríamos llamar un acto de duelo a la historia, “Es esta ausencia la que constituye el discurso histórico. La muerte del otro lo pone fuera de nuestro alcance y, por eso mismo, define el estatus de la historiografía, es decir, el texto histórico”[1].

Este pasado, que ya no es recuperable exactamente como fue, siempre regresa a nosotros, pero no regresa de la misma manera, regresa de otra forma. Podríamos comparar esta idea, a la forma en la que trabaja el psicoanálisis, un trauma regresa desde el inconsciente a lo conciente, pero al regresar, es diferente a como fue.

El pasado siempre regresa a nosotros en la forma de una diferencia, y esto será lo mas cerca que lleguemos a la "verdad", por lo que la historia se convierte en el deseo de una ausencia, lo que deseamos estudiar siempre va a estar ausente, por lo que a la escritura de la historia le podríamos llamar un acto de duelo. En mi opinión, las partes que nos regresen como diferencia, aunque no son suficientes para calmar este deseo, nos ayudan a superar la perdida del pasado, a sustituirlo, pero solo por un tiempo, ya que los seres humanos siempre viviremos deseando, nunca terminaremos de tratar de complacer nuestro nuevos deseos. “La resurrección del pasado consiste en hacerlo como lo deseamos”[2].

El pasado ya no puede cambiar, siempre será igual, lo que cambia es el estudio de el, dependiendo quien lo estudie y cuando lo estudie como se llegara a un retorno del pasado cada vez diferente al anterior, podríamos hasta pensar que si por ejemplo yo estudio una situación en el pasado el día de hoy, la diferencia me llegara de otra manera a si la estudio dentro de una semana, nosotros nos vamos moviendo y vamos cambiando, “¡No es que haya cambiado ese antiguo mundo pasado¡ ese mundo ya no se mueve. Nosotros lo movemos. Cambia, si se quiere ver así, pero yo cambio mi manera de verlo”[3].

Ya que el pasado no nos regresa tal y como fue, lo que el historiador produce al escribir un libro de historia es una diferencia, no es el pasado mismo sino una diferencia entre el presente y el pasado, creo que lo que hacemos es una comparación entre nosotros y el otro, y así adquirimos la diferencia
[1]Michel de Certeau. “Historio y estructura”, en Historia y Psicoanálisis, p. 102
[2] Idem.
[3] Idem.

jueves, 23 de octubre de 2008

La participación de la mujer en el siglo XV, Los desposorios de Giovanni Arnolfinni.

La participación de la mujer en el siglo XV, Los desposorios de Giovanni Arnolfinni.

“…Manteneos erguidas mirando de frente ante vosotras y si queréis dirigir la
mirada a un lado volved cuerpo y rostro a la vez…”[1]

El papel de la mujer en la Historia, siempre ha sido preponderante; en la antigüedad esta preponderancia era, hasta cierto punto, oculta y, en la actualidad es casi manifiesta.

Me atrevería a decir, que la participación femenina fue importante, aunque no figurara, dado que en todas las manifestaciones del arte aparece, ya sea en la escultura, la pintura, o la literatura aunque casi nunca las obras fueran firmadas por ella.

Durante la Edad Media, tanto en sus albores como en su final, la mujer fue objeto de polémica en la literatura, en la que los autores se clasificaban como feministas o antifeministas según ensalzaran o vituperaran su presencia, y en donde la figura femenina era elevada a la posición de exalsitud o denostada al extremo de la misogenia.

Entre los autores feministas del siglo XV en España existían algunos que mas que ponderar las virtudes de la mujer se concretaban a mostrar sus diferencias con los varones, como fue el caso de Pérez de Tudela, el cual si bien no las alababa tampoco las satanizaba.

Otros en cambio como Fray Martín de Córdoba, en su obra: el Jardín de las nobles doncellas, dedicada a Isabel de Inglaterra, cuando fue nombrada heredera al trono por su hermano Enrique IV, no solo rebatía los conceptos vertidos por los escritores misógenos sino que establecía una especie de tratado tendiente a orientar su reinado sobre las bases morales que habrían de guiar el desempeño de la mujer en la sociedad.

Otros feministas solo expresaban su inquietud por establecer normas morales, como Juan Luis Vives o Fray Luis de León. El primero, en su obra “Instrucción de la mujer cristiana” la dirige a iluminar a los padres sobre la educación que deben dar a sus hijas, jóvenes cristianas; y el segundo en su obra “La perfecta casada” orienta a los maridos sobre lo mismo, respecto a su mujer.

Los autores antifeministas en cambio, solo veían aspectos malos, ruines y viciosos llegando a asegurar inclusive, que “la mujer es, por naturaleza, mas viciosa y proclive a la maldad que el hombre”[2]

Los antifeministas, fueron claramente influenciados por la obra del escritor italiano Giovanni Bocaccio, autor de biografías femeninas y de la obra Corvaccio, en la que critica duramente y sin razón a las mujeres.

Para los misògenos, la mujer era la culpable de todos los vicios y desgracias que aquejaban a los hombres, empezando por Eva, en la Biblia, culpable de hacer que Adán cometiera la falta e inductora del pecado original en la humanidad, en cambio los feministas, cuestionaban esta aseveración considerando que en la Biblia la prohibición no era para Eva, sino para Adán, y el culpable de la desobediencia en todo caso no fue ella sino él; y que si bien la mujer tenia debilidades y vicios estos no eran mayores que los de los hombres.

Mediando entre estas dos corrientes, existían los moderadamente feministas, los que se constreñían a señalar las virtudes que según ellos debían adornar a la mujer.

En primer lugar, una virtud que según afirma Diego de Valera debía ser inherente a la condición de mujer era la castidad puesto que “hay mujeres que están dispuestas a poner su castidad por encima de todo lo demás.”[3]

Sin embargo, para otros como Alfonso Martínez de Toledo arcipestre de Talavera, el problema radica en que “la mujer es lujuriosa por naturaleza, la gran tentadora, capaz de arrastrar al hombre, incapaz de resistirse a sus encantos al abismo de la pasión.”[4]

Otros mas moderados como Fray Martín de Córdoba dice que “cuando una mujer es casta, su virtud resplandece de una forma especial” [5]aunque reconoce, menos indulgente que “el numero de mujeres honestas no es muy elevado.”[6]

La falta de castidad, según los antifeministas conducía a la deshonra familiar y que por eso, dado que la mujer era a gran tentadora, el arcipestre de Talavera, acérrimo misógeno, aconsejaba educar a los niños separados de la niñas aun cuando fueran hermanos.

Otra de las virtudes de la mujer debía ser la honestidad, pero no solo debía ser honesta sino además, parecerlo. Para ello no debía hacer visitas sin la compañía de otra señora y siempre, con el permiso del marido; no debía sonreír mucho a riesgo de parecer frívola; sus visitas, aun cuando fueran a la familia no deberían ser frecuentes pues podría ponerse en duda los motivos de las mismas.

Era menester que su trato fuera dulce y suave para con los demás y su risa y plática discretas, sobretodo en presencia de los varones pues podría malinterpretarse.

El aspecto intelectual en la mujer era elitista; solo un reducido numero de ellas pertenecientes a las clases mas altas sabían leer y escribir, debido a que tenían que aprenderlo a través de profesores casi siempre varones pues la mujer que se dedicaba a aesta profesión era mal vista por la sociedad.

Por lo que respecta a la salud al no existir mujeres médicos las visitas al doctor eran sumamente limitadas y solo en caso de extrema necesidad.

En su ambiente familiar la mujer antes del matrimonio estaba sujeta a la tutela paterna, y eran educadas para ser doncellas virtuosas y una vez casadas, esposas virtuosas.

Los matrimonios, en casi todos los casos, eran arreglados según la conveniencia económica, política, o social por los padres de ambos contrayentes.
El amor, como tal se consideraba inexistente y solo como reflejo de deseo carnal, dado que no se concebía la atracción espontánea, sino como producto de la convivencia y el trato diario.

La mujer, sometida siempre a sus padres debía estar preparada para extender este sometimiento a su esposo. Una buena y sumisa esposa debía ser piadosa y misericordiosa con los pobres, levantarse temprano y dedicarse a los oficios propios de su sexo con diligencia y con medimiento y, no despilfarrar ni desperdiciar los haberes del esposo.

La maternidad, era considerada como garantía de la estabilidad matrimonial e incluso se concedía al varón el derecho de repudiar a la mujer y obtener el libelo de divorcio en los casos de infertilidad femenina.
La crianza de los hijos era papel de la madre prescindiendo, en lo posible, de nodrizas, puesto que estas podrían transmitir al niño, mediante la lactancia parte de sus vicios o malos hábitos.

Como prototipo del ambiente familiar del siglo XV el cuadro de Jan Van Eyck “Los Desposorios de los arnolfinni” fechado en 1434, causó en mi profunda impresión pues lo considero una obra impregnada de humanismo, ya que representa al mercader italiano Arnolfinni tomando de la mano as novia Giovanna Cenami, en la intimidad de su alcoba y en la presencia de ella es un
claro reflejo de la mujer descrita en este trabajo como valuarte de modestia, dulzura y humildad de una esposa medieval.

[1] Caballero de la Tour Landry Libro para la enseñanza de sus hijas. Historia de la vida privada (2004)
[2] María del Pilar Rábade Obradó (1980) El arquetipo femenino en los debates intelectuales del siglo XV Europeo. P 264

[3] María del Pilar Rábade Obradó (1980) El arquetipo femenino en los debates intelectuales del siglo XV Europeo. P 271.
[4] María del Pilar Rábade Obradó (1980) El arquetipo femenino en los debates intelectuales del siglo XV Europeo. P 271.
[5] Fray Martín de Cordoba p 116 La exigencia de la castidad.
[6] Fray Martín de Cordoba p 107 La exigencia de la castidad.

http://cv.uoc.edu/~04_999_01_u07/percepcions/perc48.html

martes, 21 de octubre de 2008

Memoria e historia

En este semana me gustaría hablar sobre un texto de Jacques Revel, en el cual habla sobre algunas formas a partir de la cuales la historia se puede relacionar con la memoria.

Revel nos dice que en los últimos años esta relación se ha hecho mas fuerte, y que puede ser observada a través de diversos aspectos, el primero de ellos, y en mi opinión el más importante, es la conmemoración: “En este fin de siglo se vio cómo se multiplicaban las ocasiones de celebrar los hechos decisivos de nuestro pasado”. [1] Hay un gesto de instituir ciertas fiestas como lugares de memoria, una presentificación, la conmemoración hace presente lo que sabemos que esta ausente.

Otro forma a partir de la cual se relacionan es la patrimonialización, “Todo ocurre como si los franceses poco a poco hubieran tomado la costumbre de considerar el conjunto de las huellas infinitamente diversas de su experiencia colectiva como un tesoro que era urgente conservar y proteger, un fondo que los arraigaba”. [2] Revel nos dice que la presentificacion sustituye formas de búsqueda de la historiografía, por lo que debe de haber un deber de la historia, esta tiene que encontrar nuevas formas de verificación de lectura de fuentes, de construcción del discurso histórico. "De alguna manera, es nuestra relación con el pasado lo que de este modo tiene a ser reconstruido a través de una dimensión conmemorativa. Esto es cierto del pasado lejano, cada vez más vivido (…). [3]

Un último aspecto que me gustaría dejar claro es que la memoria solo se mantiene viva porque se reinventa constantemente, no se regresa al pasado, sino que se construye un memoria, el pasado no da respuesta, sino que se tiene que buscar en el presente. La memoria nos existe por sí sola, ya que cambia constantemente a partir de las necesidades de una sociedad, por esta razón, a lo largo de los años, un mismo suceso es visto de distintas maneras.

[1] Jacques Revel, “La carga de la memoria: historia frente a memoria en Francia hoy” en Jacques Revel, Un momento historiográfico. Trece ensayos de historia social, Buenos Aires, Manantial, 2005, p. 271.
[2] Ibidem, p. 272.
[3] Ibidem, p. 273

domingo, 19 de octubre de 2008

Historia como duelo....




¡Hola a todos! Esta semana les comparto algo que leí en Historia y Psicoanálisis dondeDe Certeau sostiene que la Historia es una erótica del duelo por que el pasado es irrecuperable para los historiadores, es el deseo de algo ausente.

Para Freud al momento de tener una pérdida se pasa por un trabajo de duelo que es superado cuando el objeto perdido tiene una sustitución, en el caso de la Historia, la escritura puede ayudar a llenar ese vacío mientras que para Lacan el duelo es eterno y por lo tanto lo que queda es aprender a vivir con esa pérdida.


Entonces como historiadores vivimos en un duelo permanente ya que somos conscientes de que nuestro objeto de estudio como tal no existe, por que ese anhelado pasado es irrecuperable, es la construcción obtenida por medio de nuestro trabajo (seleccionamos las fuentes, sabiendo que ellas no constituyen ni la verdad absoluta ni lo que realmente sucedió y entonces realizamos las conexiones y nuestra propia interpretación de un acontecimiento determinado). “Hago Historia en el sentido no sólo de producir textos historiográficos, sino de llegar, por mi trabajo, a la conciencia de que algo sucedió, algo muerto hoy, inaccesible por no estar vivo”[1]


[1] De Certau, Michel. Historia y Psicoanálisis, Segundo Edición, México, UIA, 1995, pp. 104.

martes, 14 de octubre de 2008

La Morfología

Para continuar lo que mencionaba la semana antepasada me gustaría hablar acerca de la morfología, según es utilizada por Ginzburg en la Microhistoria.

En primer lugar debería de hablar sobre como entiende la morfología una investigación histórica, ya que al ver como trabaja nos podemos dar cuenta lo distinto que puede ser a la microhistoria, pero Ginzburg encuentra una forma de utilizarla como una herramienta y aplicarla a sus investigaciones. La morfología es el conocimiento de las formas, y aplicado a una investigacion histórica se podría utilizar para inferir información que no se tiene, un ejemplo sería analizar los cuentos, como lo hace Vladimir Propp, y a través de encontrar la estructura que se sigue en los todos ellos, vaciarlos de contenido y descubrir semejanzas, se busca lo común en todos los cuentos, universalizando la forma de escribirlos.

Lo que dice Ginzburg es que estas formas no pueden ser descubiertas si no que estas son construídas por el investigador, y se utilizan como un tipo de elementos metahistóricos. Estas formas, a las que podemos llamar inventadas, se pueden utilizar como un punto de partida que sirva para encontrar lo particular, lo especifico dentro de lo general, la forma ayuda a pensar un proceso que queda fijado. Pero lo que dice Ginzburg es que el trabajo del historiador no termina con analizar las individualizaciones, sino que se tiene que regresar a historizar la misma forma que se utilizó como punto de partida.

Una manera en la que yo lo entiendo es como decir que las formas (como universalidades) sirven para hablar de particulares históricas de la misma manera que el concepto de Dios, como el ser perfecto, tiene que existir (aunque sea como una construcción) para poder entender las imperfecciones individuales. No estoy diciendo que sea lo mismo, sino que los conceptos metahistoricos se construyen para poder partir de ellos y analizar problemas específicos.


http://en.wikipedia.org/wiki/Vladimir_Propp
http://www.lsf.com.ar/libros/49/HISTORIA-NOCTURNA/

¿Michael de Certeau en película? (Ana Rocío)

Hola compañeros, les escribo para compartirles un dato de una película que se llama Madre Juana de los Ángeles. Es de origen polaco, el director es Jerzy Kawalerowicz. La película trata sobre una monja cuyo convento está en un pueblo de Francia hacia el siglo XVII, Juana de los Ángeles es la madre superiora de dicho convento, sin embargo también es la encabezadora de una serie de posesiones que sufren todas las integrantes de la orden. 
Michael de Certeau en su obra La escritura de la Historia 1 y en específico en el capítulo "El lenguaje alterado. La palabra de la posesa" trata sobre el fenómeno ocurrido durante el siglo XVII en varios conventos, en los cuales se daban una serie de posesiones demoníacas en las mujeres. 
Aunque la película fue filmada en 1961, es interesante ver como existen conceptos símiles, a pesar de no tener contacto el director de la película con el autor jesuita del texto previamente mencionado. Por ejemplo, de Certeau nos explica cómo es que las posesiones demoníacas acababan con la voz de la posesa debido a que las declaraciones que daba durante su posesión eran manipuladas por aquellos que le realizaban el exorcismo. Los diálogos que ocurrían entre posesa y exorcista se basaban en una serie de preguntas que el sacerdote realizaba a la monja que vivía las experiencias satánicas, por así llamarles. "(...) no podemos suponer que seguramente, el discurso de la posesa exista en alguna parte, como un tesoro oculto que debamos sacar de debajo de las interpretaciones que lo cubren (...)"2 El discurso de la posesa viviendo la experiencia diabólica es manipulado por aquellos que se encontraban registrándolo. Nunca la posesa pudo haber escrito durante su posesión la vivencia. Sino que, era relatado después.
En la película podemos ver una representación de los exorcismos que se llevaban acabo. Así como también el director nos da a entender que la posesión demoniaca no es algo que se pueda explicar, pues existe una escena en la cual la monja Juana de los Ángeles le trata de explicar al cura que la exorcisa que jamás entenderá el sentimiento que ella vive al momento de sus posesiones. Al final de la película, el sacerdote sufre una posesión y es entonces cuando por fin logra comprender la pérdida de individualidad que sentía la Madre Superiora cuando los ocho demonios se hacían sus dueños.
La película está muy interesante, las actuaciones me parecieron buenísimas. Les dejo la ficha por si les interesa conseguirla. Me la prestaron pero tengo entendido que en el Videodromo de Arte que está en la colonia Condesa la pueden conseguir. 

Kawalerowicz, Jerzy. Mother Joans of Angels, Polonia, 1961, duración 105 min. 

1: Michael de Certeau, "El lenguaje alterado. La palabra de la posesa." en La escritura de la Historia, México, 2006, Universidad Iberoamericana, pp. 237-256.
2: Ibidem, p. 246.

Bibliografía: 
De Certeau, Michael. "El lenguaje alterado. La palabra de la posesa." en La escritura de la Historia, México, 2006, Universidad Iberoamericana, pp. 237-256.

Ana Rocío Hernández Santes

lunes, 13 de octubre de 2008

Hayden White

Otra mención a Hayden White,´ pues he traído varias de sus ideas en la cabeza esta semana. Hayen White intenta durante todo su discurso, demostrar que la historia contiene una parte literaria importante debido al uso recurrente de la narración.
Se inclina a postular que la historia tienen una poética, regida por la prefiguración, el cómo entiende el hombre las cosas, y su función es danos una estrategia de explicación, las cuales se dividen en tres:
A) Estrategias de argumentación por trama
B) Estrategias de argumentación por la forma
C) Estrategias de argumentación por implicación ideológica.


Volviendo a la narrativa, ésta se implica en la historia cuando tiene que ver con la aparición del discurso histórico tal, apoyándose en fundamentos científicos.
Los metacódigos nos permiten tener una trama que conecte los acontecimientos y hacernos ver la moral (criterio contrario a estético)
La narración, entonces nos permite dar un juicio de valor.
El metacodigo, según Hayden White, puede ser utilizado o por el historiador.

Entonces, sería interesante encontrar una forma no narrativa de escribir el discurso histórico, como por ejemplo la meditación, pero habría que averiguar como puede lograrse esto.

La narrativa histórica tiene un contenido, una serie de hechos reales, es labor del historiador encontrar esos contenidos, aplicar correctamente el método histórico y no precisamente requiere de un talento poético para inventar hechos, como en el caso de la literatura.
Aun así, Hayden White dice que la narrativa es solo una forma mas del discurso, y propone estudiarla solo como contenido del mismo.

Entonces, la narrativa:

a) Cumple con ciertas funciones,
b) Sirve para transmitir códigos,
c) Ayuda a moldear y transmitir pues modifica el contenido solo con cambiar la forma de decirlo.
d) Da diferentes mensajes con diferentes objetivos.

Pero entra aquí el problema, pues si la historia es narrativa implica que no es 100% científica y por ello, puede o no tener un valor de verdad.
Mmmm... problemática y más problemática.